Casi el 40% de los traductores literarios europeos sopesa abandonar la profesión por el impacto de la inteligencia artificial

El avance de la inteligencia artificial generativa ha encendido todas las alarmas en el sector de la traducción literaria en Europa. Según los resultados del estudio publicado por el Consejo Europeo de Asociaciones de Traductores Literarios (CEATL), elaborado a partir de las respuestas de cerca de mil ochocientos profesionales del continente, más del setenta y siete por ciento del colectivo mantiene una visión negativa sobre el desarrollo de esta tecnología en la industria editorial.
El informe muestra un panorama de creciente precariedad en el sector. Un treinta y siete por ciento de los encuestados reconoce haber considerado cambiar de profesión, señalando como principal motivo el impacto de la inteligencia artificial, seguido muy de cerca por la reducción de las oportunidades laborales y el descenso de la remuneración. Además, aproximadamente un treinta por ciento de los profesionales afirma haber sufrido una pérdida directa de clientes o contratos atribuible a la implantación de estas tecnologías, derivando su actividad hacia encargos peor pagados y más tediosos.
La investigación del CEATL, coordinada por su grupo de trabajo especializado junto con expertos de la Universidad de Zagreb y la Universitat Oberta de Catalunya, analiza también el fenómeno de la posedición de textos generados por máquina. Aunque un treinta y dos coma cinco por ciento de los traductores ha recibido ofertas para revisar traducciones automáticas, un sesenta y siete coma tres por ciento las ha rechazado sistemáticamente. Las razones principales apuntan a plazos de entrega impracticables, tarifas considerablemente más bajas y la falta de reconocimiento o crédito de su labor profesional, a pesar de que los clientes mantienen altas exigencias de calidad.
El estudio aporta asimismo evidencia de que los traductores profesionales no emplean la inteligencia artificial como herramienta para traducir sus obras. En cuanto al uso de sus trabajos para el entrenamiento de modelos de lenguaje, un cincuenta y cinco por ciento de los encuestados se opone rotundamente a que sus traducciones sean utilizadas para alimentar estas tecnologías bajo cualquier circunstancia, mientras que un tercio solo lo aceptaría a condición de contar con un consentimiento explícito, garantías de transparencia y una remuneración justa.
El informe completa estará disponible en breve en la web del CEATL.



