Liber 2026 arranca en Barcelona marcado por la suspensión del acto inaugural tras el temporal de lluvia

La 44.ª edición de la Feria Internacional del Libro, Liber 2026, ha iniciado su actividad profesional en el recinto de Fira de Barcelona condicionada por las inclemencias meteorológicas. La cancelación de vuelos procedentes de Madrid debido al temporal impidió la llegada a la capital catalana del secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí, motivo por el cual la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) decidió suspender la ceremonia inaugural prevista para la tarde de hoy martes. Asimismo, las intensas lluvias caídas a mediodía provocaron filtraciones de agua en la zona expositiva del pabellón de Chile, si bien la actividad comercial y el flujo de reuniones profesionales se desarrollaron con normalidad a lo largo de toda la jornada.
El certamen, que permanecerá abierto hasta el próximo 1 de octubre, prevé congregar a más de 9.000 profesionales del sector, contando con la representación de 250 expositores de 19 países. El encuentro internacional se celebra en un marco de solidez económica para el sector del libro en España, tras haber registrado en 2025 una facturación en el mercado interior de 3.138 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,3 % respecto al ejercicio anterior. Por su parte, el valor de las exportaciones rozó los 400 millones de euros, afianzando la proyección del libro en español en el ámbito global.
El presidente de la FGEE y del comité organizador de Liber, Manuel González, destacó la capacidad de la feria para «conectar ese potencial con nuevos mercados, fortalecer las exportaciones y seguir ampliando la presencia internacional de nuestros autores y editoriales», subrayando la importancia estratégica de un mercado hispanohablante de cerca de 600 millones de personas.
Radiografía a la expansión global de la narrativa escrita por mujeres en Latinoamérica
Uno de los principales hitos del programa profesional fue el lanzamiento de Panorama actual de la internacionalización de las autoras latinoamericanas de narrativa, un trabajo desarrollado por el analista Martín Gómez bajo el amparo del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC). Respaldado por una herramienta interactiva de seguimiento, el informe mide el alcance real de 214 escritoras nacidas antes de 1990 y procedentes de doce naciones de la región.
La investigación dibuja un mapa compuesto por 854 casas editoriales distribuidas en 66 países y rastrea traducciones a 48 lenguas distintas. Las familias lingüísticas romances acaparan seis de cada diez traducciones registradas, por delante de las germánicas (24 %) y las eslavas (6 %). En el desglose por idiomas, el inglés figura como el principal destino de estos textos con 117 autoras traducidas, escoltado por el italiano (80), el francés (70), el portugués (65) y el alemán (41).
En cuanto a nombres propios, la argentina Samanta Schweblin encabeza la proyección internacional con presencia en 34 mercados a través de 52 editoriales. Le siguen su compatriota Mariana Enríquez, publicada en 30 países por 45 sellos, y la mexicana Fernanda Melchor, distribuida en 29 países por 33 casas editoriales. El estudio abarca además un abanico amplio de generaciones y estilos, incorporando a figuras como Elena Poniatowska, Claudia Piñeiro, Guadalupe Nettel, Laura Esquivel, Camila Sosa Villada, Pilar Quintana o Isabel Allende.
El análisis sitúa al mercado español como la gran plataforma puente para la literatura de la región: un total de 107 editoriales en España acumulan 265 acuerdos con 158 autoras latinoamericanas. Por volumen de catálogo destacan sellos como Alfaguara, con 28 escritoras, y Random House, con 21, junto a proyectos como Páginas de Espuma (14), Pigmalión (13) o Seix Barral (10).
Más allá de los grandes grupos comerciales, el informe resalta el peso estratégico de la edición independiente y de los sellos especializados en traducción para la apertura de nuevos lectores. En el ámbito anglosajón destaca la labor de la británica Charco Press, que suma 21 autoras latinoamericanas en su catálogo, mientras que en el norte de Europa la danesa Aurora Boreal cuenta con 20 y en el mercado transalpino la italiana Feltrinelli reúne a doce.
En el plano internacional, Estados Unidos lidera la nómina de países compradores con 103 editoriales que han apostado por escritoras de la región, seguido de Italia (80), Francia (68), Reino Unido (63), Brasil (59), Colombia (57) y Chile (54).
El Salón de Derechos y la gestión de la propiedad intelectual
La compraventa de derechos editoriales reafirma su papel central con la consolidación del Salón de Derechos, espacio que acogerá más de 600 reuniones de negocio previamente agendadas entre agentes y editores. El programa de compradores internacionales ha convocado a 120 especialistas de 46 países para negociar acuerdos de traducción, coedición, adaptación de formatos y licencias territoriales.
En el marco de las actividades profesionales, la irrupción de la inteligencia artificial generativa motivó reflexiones sobre su impacto en la gestión de contenidos. Durante la apertura de las jornadas, el presidente del Gremi d’Editors de Catalunya, Daniel Fernández, matizó la percepción del fenómeno al señalar que «las palabras no son inocentes, y si la hubiéramos llamado bases de datos con capacidad asociativa seguramente no nos daría tanto miedo, pero lo cierto es que la inteligencia artificial generativa transforma cómo se están tratando los derechos».
En la mesa dedicada a la regulación de los derechos de autor, el director general del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), Jorge Corrales, advirtió sobre la falta de marcos claros en este entorno, señalando que «para que un mercado funcione tiene que haber un derecho de propiedad de lo que se intercambia bien definido, pero con la IA, esa propiedad de los derechos de autor está muy débilmente definida, y así no puede haber mercado». Frente a las cautelas regulatorias, la analista y consultora editorial Arantxa Mellado aportó una visión centrada en la rentabilización de fondos de catálogo, destacando el valor estratégico de los contenidos editoriales para la tecnología al sostener que «el contenido editorial es una mina de oro para la IA».



