La Comisión Europea da luz verde a Daniel Kretinsky para tomar el control mayoritario de Fnac Darty

La Comisión Europea ha validado formalmente la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por el magnate checo Daniel Kretinsky a través de EP Group para hacerse con el control mayoritario del gigante de la distribución Fnac Darty. Esta autorización en materia de control de concentraciones constituía el último trámite regulatorio pendiente para la operación, abriendo el camino para que la Autoridad de los Mercados Financieros de Francia publique el calendario definitivo y sitúe el cierre de la oferta a principios de noviembre.
Kretinsky, que ya actúa como el principal accionista del grupo con una participación del 28,5% del capital, busca superar la barrera del 50% mediante una contraprestación fijada en 35 euros por acción, tras descontar el dividendo de un euro correspondiente al ejercicio de 2025 abonado el pasado mes de junio, y de 81,16 euros por cada obligación convertible (Oceane). El grupo mantendrá su cotización en la Bolsa de París, descartando así una exclusión bursátil.
La consolidación del dominio de Kretinsky sobre el grupo francés, propietario a su vez de redes de librerías y de un peso pesado editorial como Editis, adquiere una lectura geopolítica y sectorial de calado en el ecosistema cultural europeo. La operación vuelve a encender las alarmas en el sector editorial francés que Publishnews ya analizaba al anunciarse la oferta, al concentrar bajo una misma figura a uno de los principales grupos de edición del país y a la mayor cadena de comercialización de libros. Con este movimiento de incremento de capital, el empresario checo blinda además su posición de control frente a las maniobras de expansión del gigante chino del comercio electrónico JD.com.
JD.com se encuentra inmerso en la adquisición del distribuidor alemán Ceconomy, accionista de referencia que posee más del 20% de los títulos de Fnac Darty. Esta maniobra situaría de forma indirecta al gigante asiático como el segundo mayor inversor del grupo francés. Ante las sospechas comunitarias sobre la posible recepción de subsidios públicos extranjeros por parte de la firma china, lo que motivó una investigación en profundidad por parte de la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea, el avance de Kretinsky ha funcionado en la práctica como un dique de contención corporativo.
A pesar de las cautelas expresadas por diversos actores del sector cultural y jurídico en torno a la concentración de activos mediáticos y comerciales en manos del inversor centroeuropeo, el visto bueno definitivo de Bruselas despeja el horizonte de una operación que redefinirá el mapa del retail cultural y electrónico en el continente.



