
Considero que la transformación no viene solo de vivenciar una experiencia, sino de la comprensión que se desprende de ella
Vanesa Lenti, autora de Yo soy muchos, invita a los lectores a cuestionar la propia naturaleza de la identidad, la conciencia y la realidad. A través de experiencias personales que incluyen regresiones a vidas pasadas, sueños lúcidos, viajes astrales y encuentros con seres de otras dimensiones, explora la posibilidad de que la existencia humana se extienda mucho más allá de una sola vida.
A medio camino entre la autobiografía, la exploración espiritual y la guía práctica, Yo soy muchos anima a los lectores a ampliar su percepción de sí mismos y del universo que los rodea. En esta entrevista, Lenti habla sobre las experiencias que inspiraron el libro, su visión de la conciencia multidimensional y el mensaje que espera transmitir a sus lectores.
¿Qué la inspiró a escribir Yo soy muchos y a compartir experiencias tan personales con los lectores?
Yo soy muchos no responde tanto a «qué» me inspiró, sino a «quién» lo hizo. El libro existe gracias a la insistencia de mis guías espirituales en que lo escribiera y también a personas que, sin conocerme, me repetían el mismo mensaje: «¿Has pensado en escribir un libro? Porque es el momento.»
Ante tal contundencia, finalmente me rendí a la Voluntad Divina y me comprometí con la tarea. Comprendí que no se trataba de una sugerencia, sino de un encargo. Mi intención nunca fue escribir un libro para contar mi historia. Acepté hacerlo porque entendí que esa historia ya no me pertenecía solo a mí.
El título sugiere múltiples identidades o versiones de uno mismo. ¿Qué significa para usted la expresión Yo soy muchos?
Nada es lo que parece… Yo soy muchos es la forma más sencilla que encontré para resumir la idea central del libro. No somos muchos porque estemos divididos en múltiples identidades o versiones; somos muchos porque una misma consciencia se manifiesta simultáneamente a través de múltiples expresiones.
¿Cómo influyeron las regresiones en su comprensión de la conciencia?
La primera vez que hice una regresión consciente tenía 20 años. Descubrir que la vida que estaba viviendo no era la única que estaba viviendo, fue una experiencia profundamente transformadora. Esa comprensión se fue asentando en mí con el paso de los años, pero cuando la integré de verdad en todo mi ser, significó una enorme liberación para mí. Sentí como si dejara de cargar un gran peso invisible.
Comprender que esta vida no es la única, me permitió observarla desde una perspectiva más amplia, con más compasión y con más amor por mí y por los demás. Ya no sentía la presión de tener que hacerlo todo en una sola vida, sino la libertad de elegir cómo quería vivir la que tenía por delante.¿Cuál fue la experiencia más transformadora de las que relata en el libro?
Considero que la transformación no viene solo de vivenciar una experiencia, sino de la comprensión que se desprende de ella. Una experiencia puede ser muy impresionante, pero si no hay integración consciente de lo vivido, de su intención o su propósito para nuestra vida presente, no es posible que nos transforme. Dicho esto, me resulta difícil elegir una, ya que de algún modo todas están conectadas y cada una transformó una parte distinta de mí.
Si tuviera que mencionar una, elegiría la última experiencia que se me presentó y con la que finaliza la obra, porque fue la que me dio una perspectiva más global y palpable de todo lo que el libro relata. Resultó muy sobrecogedora para mis sentidos y mis cuerpos —físico, emocional, mental y espiritual—, no solo me proporcionó confirmaciones y respuestas, sino que expandió aún más mi percepción de la realidad cuántica. Por otro lado, ese encuentro me dejó con una sensación de paz y certeza inmensas que me acompañan hasta el día de hoy.
¿De qué manera los sueños lúcidos y los viajes astrales han contribuido a su crecimiento personal y espiritual?
Tanto los sueños lúcidos como los viajes astrales han sido un complemento perfecto para poner en práctica mi intuición junto a la teoría recibida durante años y a la vez reforzar mi confianza en los mundos sutiles, descubriendo todo lo que somos capaces de hacer, aprender y experimentar en ellos.
Aunque me gustaría aclarar, como se menciona en el libro, que ningún crecimiento espiritual ocurre sin que exista la madurez o la preparación interna para poder sostenerlo. Antes debe existir un trabajo profundo, consciente o inconsciente, que prepare a la persona para comprender e integrar aquello que va a vivir. En mi caso, los sueños lúcidos y los viajes astrales no son el origen de esa evolución, sino una consecuencia del propio camino interior.
Muchos lectores pueden no estar familiarizados con los conceptos multidimensionales. ¿Cómo logra hacerlos accesibles?
Ese es, en esencia, el propósito del libro: hacer accesibles conceptos que para muchos pueden parecer lejanos o difíciles de comprender. El narrador es mi Ser Superior y, desde esa perspectiva, cada capítulo muestra de forma práctica cómo se manifiesta la multidimensionalidad del ser. Los conceptos no se presentan únicamente desde la teoría, sino a través de experiencias personales, lo que facilita que el lector pueda comprenderlos de una forma más cercana e intuitiva. Además, se utiliza un lenguaje sencillo que es el mismo que empleo tanto en mi vida diaria como en mis incursiones a otros planos.
También incluye un glosario de términos para quien lo necesite, de modo que puedan seguir la lectura con facilidad y entender el contexto de cada experiencia.
¿Encontró dificultades al decidir qué experiencias incluir en la obra?
Ninguna en cuanto a la elección de las experiencias, ya que no fui yo quien las eligió. Como he comentado, el contenido del libro se me fue revelando a medida que lo escribía. Así que me limité a aceptar y confiar en que la vida que me mostraban era justo la que debía plasmar en ese capítulo.
La dificultad estuvo en seguir adelante con todo, a pesar de no encontrarle sentido ni relación aparente a las primeras vidas sobre las que me sugirieron escribir. Como me dijeron mis guías antes de iniciar la tarea, «Tu trabajo es escribirlo. El de otros, quedarse con la parte que les corresponda.»
Con el tiempo comprendí que esa era precisamente la clave. Yo solo puedo entender la parte que me corresponde a mí. El resto pertenece al camino de cada lector y de un propósito que aún hoy no alcanzo a ver en su totalidad.
¿Cómo responde a quienes se acercan a estos temas desde el escepticismo?
Si algo he aprendido en mi viaje es que mi propósito no consiste en convencer a nadie de nada. Para quien cree, ninguna explicación es necesaria y, para quien no lo hace, ninguna explicación es suficiente.
Lo que sí puedo decir desde mi experiencia es que, cuando una persona siente la necesidad de acercarse a estos temas, ya se ha producido un primer movimiento interno, aunque su mente siga cuestionándolo. Esa apertura suele comenzar mucho antes en el plano energético que en los planos mental y físico. Cada persona tiene su propio ritmo y momento para comprender determinadas cosas, y eso también forma parte de su proceso evolutivo.
El libro habla de diferentes realidades y líneas temporales. ¿Cómo ha cambiado esta perspectiva su forma de ver la vida cotidiana?
Honestamente ha cambiado mucho y para bien. Desde la perspectiva cuántica entendemos que existen múltiples líneas temporales potenciales ocurriendo de forma simultánea. Sin teorizar demasiado, esta comprensión implica que, a través de nuestras decisiones conscientes, participamos activamente en el rumbo que toma nuestra experiencia y, con ello, en la línea temporal a la que queremos acceder. Esto no significa que sea algo sencillo, pero es posible.
Tener este conocimiento me hace tan poderosa como responsable de mi vida. Saber que puedo ejercer conscientemente mi libre albedrío me coloca en una posición en la que soy mi única autoridad. Dejo de entregar mi poder a otros y asumo la responsabilidad de mis propias decisiones. Ahora bien, el libre albedrío no es lo único que rige nuestra vida. Parte de nuestro camino ya fue diseñado por nosotros mismos antes de encarnar. Sin embargo, esa libertad de elección es la herramienta con la que podemos decidir cómo recorrer ese camino. Ser consciente de ello y ejercer ese derecho me llena de paz.
¿Qué papel desempeñan los seres que encontró en otras dimensiones dentro de su comprensión de la existencia?
Más que el papel de cada uno de esos seres, lo verdaderamente transformador fue integrar que la vida no termina donde alcanza nuestra percepción física. Interactuar con ellos me permitió descubrir una forma de relación completamente distinta a la que conocemos en el plano humano. Una comunicación basada en la transparencia absoluta, donde no existen las máscaras ni aquello que creemos poder ocultar. Eso exige humildad, escucha, paciencia, claridad mental y una profunda honestidad con uno mismo. No es posible esconderles nada. La comunicación ocurre desde lo que verdaderamente eres, porque eso es lo que ellos perciben: la verdad.
Vivir ese nivel de amor incondicional, respeto, compasión y coherencia transformó profundamente mi comprensión de la existencia. Me mostró que esas cualidades no son un ideal inalcanzable, sino una forma natural de relacionarnos que el alma reconoce de inmediato. Saber que esa forma de conectarnos existe y que podemos empezar a encarnarla también aquí ha sido, para mí, uno de los mayores regalos de este camino.
Usted presenta el libro como una invitación más que como un conjunto de respuestas. ¿Por qué era importante plantearlo de esa manera?
Creo sinceramente que nuestra influencia llega hasta donde llega nuestro amor. No es mi deseo, ni el de los seres que me han guiado a escribir estas páginas, interferir en el libre albedrío de nadie. La libertad de elegir con plena consciencia es una parte fundamental de nuestro camino.
Por eso el libro invita a reflexionar, no a aceptar ciegamente una realidad que todavía no se ha experimentado en primera persona. No es adecuado forzar a nadie a comprender un mensaje que no está preparado para recibir. Sin embargo, considero esencial no subestimar el poder de plantar una semilla. A veces basta una idea, una pregunta o una experiencia para que, cuando sea el momento adecuado, algo empiece a florecer en nuestro interior.
¿Cómo se relaciona el concepto de conciencia cuántica con las experiencias que comparte en la obra?
La conciencia cuántica es el marco desde el que todas esas experiencias adquieren sentido. Es la lente a través de la cual está escrito el libro.
Si observáramos cada una por separado, parecerían historias inconexas. Sin embargo, cuando comprendemos que la conciencia trasciende el espacio, el tiempo y la materia, todas ellas revelan que forman parte de una misma realidad observada desde distintas perspectivas.
¿Qué espera que descubran los lectores sobre sí mismos al leer Yo soy muchos?
Deseo que sea lo que sea que descubran, les ayude a transitar esta vida de una manera más amorosa y pacífica. Pero, por encima de todo, deseo que les acaricie el alma… porque he visto y experimentado que, cuando el alma conecta con nuestra consciencia, la evolución es inevitable. Y es momento de evolucionar con amor.
¿Ha recibido reacciones o testimonios especialmente significativos por parte de los lectores?
Sí, y es aquí donde empiezo a ver el propósito encarnado del libro, cosa que me llena de alegría. Estoy recibiendo mensajes de lectores que abarcan todo el proceso de lectura. Algunos describen sentir «nervios internos» o una «ansiedad buena» al iniciarlo; otros me cuentan, durante su lectura, que les invita a mirar hacia dentro, que les emociona y que empiezan a comprender conceptos que antes les resultaban ajenos.
Muchos coinciden en algo que era muy importante para mí: que la parte práctica no se siente separada de la historia, sino integrada en todo el recorrido. Saber que el libro está despertando reflexión, emoción y, sobre todo, un deseo de seguir explorando es, sin duda, el mejor regalo que podía recibir como autora.
Tras la publicación de este libro, ¿qué nuevos proyectos o exploraciones le gustaría desarrollar?
Si algo me ha enseñado este viaje, es a esperar lo inesperado. Estoy segura de que se avecinan cambios, aunque a día de hoy aún desconozca la forma en que se materializarán. Mi trabajo es confiar y estar disponible para actuar cuando llegue el momento.
Como una de las protagonistas del libro me dijo: «Todos los cambios son buenos, si no te resistes a ellos.» Esa frase resume muy bien el lugar en el que me encuentro ahora. Lo único que sé es que, haga lo que haga, lo haré de corazón, pues ese ha sido el camino que me ha traído hasta aquí.
Publicada originalmente en Publishnews


