EntrevistaPor Lorenzo Herrero ·

Mi perfil como lector define en gran medida mi perfil como escritor

Víctor Almonacid Lamelas

Historias Increíbles es una obra que desafía las fronteras entre la ciencia ficción, la fantasía y el misterio, invitándonos a cuestionar la realidad. A través de doce relatos aparentemente independientes, Víctor Almonacid Lamelas cimenta un universo en el que todos los elementos están conectados por un hilo invisible que solo se revela plenamente al final.

Personajes inolvidables y bien trazados, mundos paralelos, naves espaciales, seres ancestrales y enigmas que trascienden el tiempo forman parte de una estructura narrativa original y cuidadosamente diseñada. Más que una simple recopilación de historias, el libro funciona como un rompecabezas literario que recompensa la atención del lector y ofrece nuevas interpretaciones con cada relectura, sorprendiendo constantemente y dejando una profunda impresión.

¿Cómo nació la idea de escribir Historias Increíbles como una esfera narrativa en lugar de una colección tradicional de relatos?

Mi perfil como lector define en gran medida mi perfil como escritor. Siempre me ha resultado interesante y divertido encontrar las referencias habituales de cada escritor en sus libros, especialmente en las compilaciones de relatos cortos. Por ejemplo, Asimov siempre hablaba de Multivac (una especie de superordenador inteligente que él predijo hace ya muchas décadas) y de las tres leyes de la robótica. Son elementos que se repiten, “normalidades” en su universo. Muchos autores tienen un universo propio. En Historias Increíbles, de alguna manera, he intentado dar un paso más, ya que, en buena lógica, las historias que ocurren en un mismo universo pueden estar conectadas por sus personajes y acontecimientos. Esto es lo que ocurre aquí. Por eso se puede hablar de una esfera, porque es un círculo que se cierra, sobre todo en el último relato. También es una referencia a la esfera de un reloj clásico, ya que se trata de doce historias cuyo inicio temporal es, respectivamente, la una, las dos, las tres, etc., aunque de días e incluso de años muy diferentes.

¿Cuánto tiempo le llevó planificar las conexiones entre las doce historias?

Planificarlo llevó su tiempo, pero hilarlo y atar todos los cabos, mucho más. Fue más complicado de lo que podía suponer, pero el reto intelectual valió la pena.

¿En qué momento supo cómo terminaría el último relato y que todas las piezas encajarían?

De una manera aproximada, lo tenía en mente desde el principio, pero algunos detalles no se revelaron hasta la tercera o cuarta revisión. En todo caso, la necesidad de encajar todas esas piezas era innegociable porque es un punto diferencial del libro, y por eso estaba decidido a dedicarle el tiempo que hiciera falta.

¿Qué inspiró a personajes como Iris y el simbolismo de su pulsera de plata?

Iris está basada en una persona real. De hecho, precisamente representa la toma de tierra de lo fantástico en el mundo real. En un mundo de variables espacio temporales descontroladas, ella es la vara de medir de la humanidad. Es ese anclaje que evita que la fantasía «vuele demasiado alto». La pulsera de plata se puede interpretar de muchas maneras, pero una de ellas es considerarla como una especie de portal entre la realidad y la fantasía. Iris vive entre los dos mundos, y desentona en ambos, pero también los equilibra. Ella muestra una imaginación desbordante en el mundo real, y, curiosamente, representa el sentido común en esos otros mundos increíbles, casi imposibles. Es un personaje con el que el lector, y sobre todo la lectora, se van a identificar.

¿Cuál de las doce historias fue la más difícil de escribir y por qué?

La doce, que es la última y por tanto la encargada de cerrar todas las tramas. En ella convergen los personajes principales, y aunque están llamados a entenderse para trabajar juntos en un fin más elevado, las relaciones entre ellos no son siempre las mejores. Ser leal a la personalidad del personaje cuando finalmente se enfrenta a su destino, es más difícil que cerrar el hilo argumental. He intentado construir psicológicamente a todos los personajes, incluso a los secundarios.

¿Qué influencias literarias, cinematográficas o filosóficas marcaron la creación de este universo?

Isaac Asimov, H.G. Wells, Philip K. Dick, Arthur C. Clarke y alguno más de ciencia ficción. Pero también he leído muchas obras de divulgación científica, sobre todo de Michio Kaku y Stephen Hawking, a quien rindo homenaje con un personaje claramente inspirado en él. Otras fuentes importantes son los cómics y los videojuegos, pero no los de ahora, sino los de los ochenta. Por último, también es innegable la influencia de la mitología, el cine serie B, y, sobre todo a través de un personaje concreto, mi propia experiencia vital.

¿Cómo consigue equilibrar elementos de ciencia ficción, fantasía y misterio sin perder la coherencia narrativa?

El equilibrio no se puede conseguir en una primera escritura. De hecho, casi nada se consigue en ese primer momento, salvo la frescura del proceso creativo. El equilibrio se consigue corrigiendo poco a poco el desequilibrio. Cuando releo y me percato de que un párrafo, un pasaje o incluso un relato entero rompe la coherencia narrativa, ese texto tiene que pasar por chapa y pintura, y tampoco queda descartado que desaparezca por completo. El equilibrio al que aspira este libro era muy complicado de conseguir, porque los relatos pueden funcionar como historias independientes (excepto el mencionado capítulo doce), pero en el fondo son interdependientes. Es como intentar que un grupo de elementos sea homogéneo y heterogéneo al mismo tiempo.

¿Qué papel juega el lector en la construcción del significado de la obra? El lector es otro de los grandes protagonistas. El libro firma un contrato con cada lector en el que le promete diversión a cambio de que esté atento. Es una lectura exigente, pero también tiene su recompensa. Está plagado de revelaciones, referencias cruzadas y otras sorpresas, de las cuales se acaban explicando la mayoría, pero no todas, porque el libro también confía en la inteligencia y en la imaginación del lector.

¿Hay detalles ocultos o pistas que solo se descubren en una segunda lectura?

Sí. Creo que es casi imposible “pillarlas todas al vuelo” en una lectura única.

¿Qué representa para usted la idea de que dos mundos puedan ser, en realidad, el mismo?

Esta idea representa absolutamente el mundo real, nuestro planeta, nuestra sociedad, la geopolítica actual. Siempre me ha parecido absurdo que un país bombardee o invada a otro, solo porque alguien en el pasado decidió colocar la frontera en cierto lugar. Cuando se ataca otro territorio de nuestro mismo planeta Tierra, habitado por otros seres humanos, nos estamos atacando a nosotros mismos. Creo que nos falta pensamiento universal, y sentido colectivo de pertenencia a una misma especie.

¿Cómo desarrolló el concepto de los titanes dormidos y los personajes que renacen con todos sus recuerdos?

Son dos tipos de seres muy distintos. Los titanes son unos entes descomunales hechos de roca que viven camuflados entre las montañas, donde duermen la mayoría del tiempo. Surgen de un titán real, al menos para quien tiene imaginación. Hace más de veinte años debía conducir a diario por el tramo de la AP-7 que pasa junto al titán de Oliva, que es un personaje del libro. No daré más pistas, porque puede ser divertido encontrarlo. En cuanto a los inmortales, en este libro no lo son del todo, porque mueren, y además lo hacen muchas veces, por lo que en realidad son más mortales que nadie. Este es un libro de contradicciones, donde todo puede ser lo mismo y lo contrario. La diferencia con otros mortales es que estos reviven y lo hacen con sus recuerdos intactos. Su cuerpo se recupera (no siempre igual y no del todo) y siguen siendo ellos mismos, y esto es precisamente lo que los convierte en inmortales, aunque su existencia no es exactamente lineal. Digamos que acumulan capas existenciales. De vez en cuando, alguna reencarnación se desmadra. Creo que nunca habíamos visto unos inmortales como estos.

¿Cuál espera que sea la principal emoción o reflexión que experimente el lector al llegar al desenlace?

Puede variar, porque la experiencia del lector es muy personal, pero estoy convencido de que va a sentir emociones intensas. Que finalmente se reúnan algunos personajes, casi todos imponentes por una u otra razón, es muy emocionante.

¿Cree que Historias Increíbles deja espacio para una continuación o nuevas historias dentro del mismo universo?

Totalmente.

¿Cómo ha reaccionado el público ante la estructura poco convencional del libro?

A los lectores que ya me han dado feedback, les ha encantado. Valoro y agradezco especialmente la opinión de las personas que no conozco de nada, por su objetividad y por tomarse la molestia de expresarla.

Después de Historias Increíbles, ¿qué nuevos proyectos literarios le gustaría explorar?

Tengo varios proyectos en mente, pero aún no he tomado una decisión sobre cuál priorizar. Es poco probable que el siguiente libro sea Historias Increíbles II, porque quiero dar tiempo a que se asiente el primero, pero me apetece tanto que ¡quién sabe!

Publicada originalmente en Publishnews

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