
Todas las novelas que he escrito tienen un gran fundamento en mi vida personal
En Tesis para un crimen perfecto, Diego Gutiérrez combina la precisión del ingeniero con la profundidad del narrador que disecciona la mente humana. Su ópera prima nos introduce en un universo donde la ciencia, la ambición y el misterio se fusionan en una historia que desafía los límites de la razón y la moral. A través de Eduardo, un brillante estudiante enfrentado a la desaparición de su hermano y a su propia obsesión por el poder del conocimiento, Gutiérrez cimenta una historia que oscila entre la genialidad y la locura. Con una estructura rigurosa y una tensión sostenida, la novela nos invita a reflexionar sobre el precio del progreso, la corrupción del intelecto y la delgada línea que separa la verdad del crimen perfecto.
¿Qué fue lo que despertó en usted el deseo de escribir una historia tan elaborada como Tesis para un crimen perfecto?
Desde que era pequeño he sido aficionado a las novelas y el cine de intriga y misterio. Me encantan las historias donde la trama va evolucionando y el lector está en constante tensión, donde la trama se desarrolla sin saber lo que puede ocurrir en cada momento. Aquellas historias que dan giros inesperados, pero con lógica real. Una lógica que proporcione la posibilidad al lector, usando su reflexión, de averiguar lo que ocurre. Había leído tantas historias y había visto tantas películas que en muchas ocasiones adivinaba lo que iba a ocurrir y perdía el interés. Sin embargo de vez en cuando, aparecía una nueva que me cautivaba y decidí que quería crear yo mi propia novela. Por un lado por desafío personal, para demostrarme que yo podía narrar una de esas historias apasionantes y por otro lado para escribir una trama novedosa, de esas que ni los más apasionados pudieran averiguar hasta leer el final.
¿Cómo nació la idea de fusionar el mundo académico y científico con el thriller policial?
Todas las novelas que he escrito tienen un gran fundamento en mi vida personal. Cuando me surgió la idea de Tesis para un crimen perfecto, yo estaba en la universidad. Era un entorno que se hacía familiar y bastante popular para muchos lectores, con lo que podrían sentirse identificados.
Además la trama de la novela intenta generar tensión a través de sucesos casi imposibles, pero demostrables a nivel científico. Se da una confrontación con los mejores investigadores de la policía, que se encuentran en una batalla contra hechos prácticamente inexplicables incluso para grandes genios de la investigación, pero que han sido realizados por mentes brillantes de la ciencia. Para poder dar esa batalla entre investigadores hay que oponer a grandes mentes académicas. Esto es lo que genera la mayor intriga. Por un lado los sucesos reales y por otro la lucha por descifrarlos.
¿Cree que su formación como ingeniero influyó en la manera de estructurar la trama y los detalles técnicos de la novela?
Es bastante complicado porque se trata de que un lector sin conocimientos científicos pueda seguir y entender lo que sucede. Por el lado técnico están todos esos sucesos científicos a exponer y por el lado narrador hay que encontrar la manera de trasmitirlos de forma cautivadora y simple. La ingeniería, la ciencia, aunque parezca complicada, es simple. Se trata de razonar y estructurar de forma lógica una serie de sucesos para llegar a una conclusión. El libro aunque parezca una historia compleja, está bien estructurado, de menos a más, de lo más simple a lo más complejo, de forma que el lector se pueda ir metiendo en la trama, entendiendo bien su desarrollo y siguiéndola con facilidad. La estructura de la novela empieza con hechos simples, que poco a poco van evolucionando. Mete al lector de lleno en una trama fácil de comprender pero difícil de resolver. Cada vez se complica más hasta la solución final, que muy pocos son capaces de adivinar, hasta el último momento.
Eduardo, el protagonista, parece debatirse entre la ambición y la ética. ¿Qué representa para usted este conflicto?
Es una batalla interna que todos tenemos alguna vez. Muchas veces nos planteamos aquello de qué haría yo si tuviera una oportunidad de conseguir una gran ambición, pero para ello tuviera que violar alguno de mis principios fundamentales. Casi nunca, por no decir nunca, nos vemos ante la posibilidad de conseguir uno de nuestros mayores sueños a cambio de hacer un sacrificio ético importante. Para mí representa aquello del «hay que verse ahí» para renunciar o para decidir. No es lo mismo respetar un principio ético cuando realmente no se tiene la tentación y la posibilidad real delante de uno mismo.
La desaparición del hermano es un punto de inflexión clave. ¿Simboliza algo más que una pérdida personal?
La desaparición del hermano es clave para el desarrollo de la trama, porque da la mayor parte del argumento. De hecho la trama juega con saber si ha desaparecido o si participa en el desarrollo de los acontecimientos. Es una pieza básica para la investigación policial. Su desaparición es el eje del misterio.
Para el protagonista está la tristeza de la perdida personal, pero una gran oportunidad de ser el único protagonista y benefactor del proyecto. Por eso ofrece la duda de si realmente él tuvo algo que ver. Si para él es más importante la pérdida del hermano o los beneficios de su desaparición. Si se aprovecha de la pérdida o si incluso es él quien la provoca.
¿Cómo logra mantener el equilibrio entre el rigor científico y la tensión narrativa propia del género de intriga?
Es bastante simple para alguien que conoce y disfruta de la ciencia. La ciencia es puro misterio. La ciencia consiste en descubrir los misterios de la naturaleza que nos rodea. En la narración se va explicando lo que ocurre poco a poco, presentando el problema que descuadra al lector y lentamente ofreciendo soluciones. Pero como ocurre en la ciencia, a vece las soluciones que parecen correctas, no son las reales y hay que seguir investigando. En la obra se presentan los actos que enredan la historia y luego las soluciones. Solo que cada vez van siendo más complejos hasta que nos ofrecen la solución definitiva.
La figura del «crimen perfecto» es casi mítica. ¿Cree que realmente puede existir o es una metáfora sobre la imperfección humana?
En muchas novelas, muchos escritores y sobre todo muchos investigadores reales dicen que no hay crimen perfecto, solo que no se ha podido encontrar la solución. Es como una batalla por ver quién es más inteligente, el criminal o el investigador. No hay crimen perfecto, solo una investigación fallida. El investigador lucha contra el criminal por buscar su fallo, y en ocasiones no lo encuentra.
¿En qué autores o corrientes literarias encuentra inspiración para su estilo narrativo?
A nivel literario una obra que me llamó mucho la atención fue «El retrato de Dorian Gray» de Oscar Wilde. Lógicamente el señor Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, pieza básica para cualquier amante de las tramas policiacas. Stephen King es otra referencia aunque reconozco que a veces le extiende mucho para contar sus historias. Por ultimo señalaría a Clive Cussler, un autor estadounidense quizás no muy conocido en España, pero que escribe obras muy buenas de intriga y sobre todo aventuras.
Aunque no tenga que ver con el género de literario, he de hacer referencia a Alfred Hitchcock. Un director de cine que sabe bien como mantener la tensión hasta el final-
¿Cuál fue el mayor desafío al construir un personaje tan inteligente y a la vez tan moralmente ambiguo como Eduardo?
El mayor desafío fue hacer que fuera creíble. Que su forma de actuar aunque ambigua, fuera real. Que hiciera dudar a la gente del mismo personaje, es decir de si estaba engañando a sus compañeros o existía una justificación para cada uno de sus comportamientos. Cuál era la motivación para sus cambios de personalidad y cuál era la real. El conseguir que cada una de sus actuaciones, bien fueran como personaje débil, o como agresivo; fueran verídicas. Como usarlo para incluso llegar a creer, que no pareciera la misma persona.
¿Cómo fue el proceso de documentación para dar credibilidad al trasfondo científico de la historia?
Siempre tuve mucho interés en la ciencia física, especialmente en conceptos de energía y teorías de Einstein. Además como he mencionado, todos libros que he escrito tienen mucho que ver con mi vida y tengo amigos que han estudiado ciencias físicas e incluso alguno es profesor en la facultad de Valladolid. Tan simple como pasarme horas discutiendo con ellos. En la parte científica biológica relacionada con estudios de ADN para la investigación policía; tuve que buscar en internet y constatarla también con algún amigo médico. La idea era que todo fuera real e irrebatible.
La novela cuestiona el uso del conocimiento como arma. ¿Considera que la ciencia puede ser peligrosa en manos equivocadas?
Rotundamente sí. Lamentablemente ya se ha visto en casos que me cuesta hasta mencionar, como son las aplicaciones armamentísticas; especialmente las armas nucleares, etc. Pero no solo la ciencia, el conocimiento es poder y la ignorancia esclavitud. Hay mucha gente que tiene grandes habilidades para engañar contando conceptos ridículos y que al final se aprovechan de otras personas.
¿En qué medida su experiencia internacional —en Francia, Italia y España— ha influido en su visión del mundo y en su escritura?
La influencia ha sido importante ya que me ha permitido conocer distintas culturas, distintas formas de expresarse, no solo a nivel idioma pero también en la forma de transmitir conocimientos, de saber qué es lo que valora cada persona, que les interesa. Aporta una gran polivalencia a los personajes y a las tramas.
¿Qué papel juega el tiempo en su obra, tanto como valor personal como elemento narrativo?
El tiempo es uno de los factores importantes de la obra. Como se barajan los tiempos, lo que pasa en cada momento, cuando introducir un nuevo personaje o una nueva variable. En que momento plantear una nueva intriga, o tratar de ofrecer una solución que luego más adelante puede no ser la correcta. Hacer en ocasiones una trama lineal, es decir una situación tras otra o en ocasiones conjugar dos acciones que son prácticamente imposibles en un mismo momento…El tiempo es fundamental en la trama.
¿Qué emociones o reflexiones espera despertar en el lector al concluir la novela?
No solo al concluir la obra sino también durante. Espero que se sienta pegado al libro con una intriga de ver qué pasa en cada momento, de ver cuál es la siguiente sorpresa y cuál es la solución final que le tenga en tensión continua.
Al concluir me gustaría que la emoción fuera positiva de satisfacción por supuesto y de deseo de seguir leyendo otra de mis novelas. Quisiera que tuvieran esa emoción que viene tras bajar de una montaña rusa.
Las reflexiones cada uno debería tener las suyas. El libro ofrece muchas posibilidades, reflexiones sobre la moral por supuesto. Hasta donde estaría uno dispuesto a llegar si se encuentra con un gran poder que le permitiera cambiar prácticamente el mundo. También sobre de quien puede uno fiarse en situaciones difíciles donde se descubre quien es quien y que está dispuesto a hacer
Finalmente, ¿puede adelantarnos si tiene en mente continuar explorando el género del thriller o si su próxima obra tomará un rumbo distinto?
He escrito dos obras más. «El legado de la hechicera y el gran mago» que es una obra de intriga y aventuras que mezcla lo mágico con los trucos de magia tradicionales pero muy elaborados. Tiene un gran componente también científico ya que los trucos de magia están muy bien diseñados, muchos de ellos innovadores, explicados a veces y sobre todo que no siempre se sabe cuándo es magia o cuando es truco. Tiene un componente de aventuras muy interesante. La tercera obra publicada «La primera misión» es un thriller de espionaje basado en una historia real, desarrollada entre España y Francia con protagonistas de la vida diaria y los servicios secretos como el CNI.
Actualmente estoy escribiendo otra obra de misterio, con base científica también, pero que aún la queda tiempo para acabar y que volverá a sorprender por su concepto y contenido.
Publicada originalmente en Publishnews


