Jaime Said
EntrevistaPor Lorenzo Herrero ·

La investigación y los apuntes en las bibliotecas fueron mi principal materia prima

Jaime Said

Jaime Said es un autor Chileno que se ha dedicado a explorar la historia de la Patagonia, un territorio que ha marcado profundamente su trabajo. Su escritura nace de la investigación paciente, de la lectura de crónicas antiguas y de manuscritos, así como del deseo de comprender la verdadera formación y la identidad de estas tierras australes. En sus obras, combinan rigor documental y una mirada cercana, Said rescata episodios, personajes y paisajes que suelen quedar al margen de los relatos más conocidos. Influenciado por la geografía del sur de Chile, por los navegantes y exploradores que cruzaron estas regiones y por la tradición historiográfica universal, transformando datos y registros en narraciones vivas. Patagonia es una muestra clara de esa sensibilidad: un puente entre archivo y territorio que invita al lector a descubrir la profundidad de un lugar cargado de mito, historia y naturaleza durante el periodo del renacimiento en el mundo.

¿Qué libros o autores marcaron su vida en los primeros años y despertaron en usted el deseo de dedicarse a escribir?

La verdad es que siempre me ha gustado leer historias y cuentos reales, que datan desde la época del renacimiento a la fecha. Me llamo mucho la atención cuando leí biografías de personajes célebres, conocidos superficialmente por todos y que requerían mayor investigación y conocimiento para entenderlos. Me apoye mucho en historiadores, novelistas chilenos y europeos. No podría decir que un autor prendiera en mi ese sentimiento de escritor. Pero la investigación y los apuntes en las bibliotecas fueron mi principal materia prima. Cuando uno está frente a manuscritos del siglo XVI en el Archivo General de Indias o con libros antiguos en la biblioteca Nacional de España en Madrid, simplemente uno no puede parar de investigar, de cruzar datos, de verificar hechos, de imaginar situaciones y cosas, así como entender la filosofía detrás de ciertos escritores, es todo simplemente fascinante. Cuando uno escribe, entonces comienza aparecer una nueva historia o un cuento y cuando uno publica lo que ha escrito, uno continúa sin parar. Por lo tanto la investigación se convierte en algo necesario para poder documentar lo que uno escribe y trata de expresar lo que uno ve, ya sea en formato de historia o de novela basada en hechos históricos.

En su vida cotidiana, ¿hay algún hábito, rutina o pequeño ritual que le ayude a entrar en el modo creativo y mantener la constancia en su trabajo como autor?

El hábito de investigar, tomar apuntes, leer mucho sobre los distintos temas que escribo, así como de ir presencialmente a los lugares donde los personajes vivieron. Eso me estimula a seguir escribiendo, ya que diariamente mi meta es avanzar en la iluminación, en esa que aparece cuando camino por mi jardín con mi perro o cuando navego a vela por el lago o en el mar. Me imagino a los personajes y realmente los vivo intensamente, como si estuviera en sus lugares hasta terminar el libro.

En Patagonia. Historia de la Patagonia, usted analiza los diarios de navegantes, exploradores y cartógrafos que ofrecieron las primeras descripciones del territorio. ¿Hubo algún testimonio, detalle o contradicción histórica que le sorprendiera especialmente y que influyera en la manera en que construyó el relato del libro?.

Con sorpresa descubrí en la biblioteca de Madrid información de Argentina sobre la Patagonia durante el siglo XIX.

Chile se encontraba en guerra con Perú y Bolivia. ( Guerra del pacifico 1879-1883) ellos, los Argentinos, aprovecharon a publicar cuentos y mapas como su territorio. Chile no quiso corregir estos hechos, por temor a combatir dos guerras. ¿qué hiso contra la invasión de las pampas no fértiles?. Simplemente guardar silencio y los argentinos lograron colonizarla legítimamente. La Patagonia se creía inservible para la agricultura y la minería. Historiadores  dieron ubicación a los ríos y cordillera. Frederic Lacroix entregó una buena aproximación sobre límites, Susana Bandieri dió pistas por los ríos. El Glaciólogo Louis Lliboutry también, los historiadores Enrique Campos Menéndez, Raúl Rey Balmaceda y Hans Steffen certificaban limites en sus escritos. Navegantes hacían lo mismo por el mar. Explore 14.000 años AC en la fundacion Monte Verde, trabajando con arqueólogos sobre yacimientos con  información de etnias, flora y fauna de la región. Trabajé 12 años para terminar mi libro Patagonia el que consolida la historia y geografía de la región. Hoy este forma parte del catálogo en bibliotecas de España, Francia, Inglaterra y Chile.

A lo largo de Patagonia. Historia de la Patagonia, usted destaca el papel de las etnias originarias en la formación de la identidad del sur austral. ¿Qué aspecto de estas culturas considera que sigue siendo menos comprendido o más distorsionado en la memoria colectiva?.

Sobre este tema creo que lo explico en profundidad en mi libro Patagonia, considerando la opinión de antropólogos y de naturalistas como Darwin, Humboldt y otros que describen muy bien sobre la flora y fauna de esta región.

En Patagonia. Historia de la Patagonia, usted combina geografía, historia y mito para reconstruir un territorio profundamente enigmático. ¿Cómo encontró el equilibrio entre ofrecer una visión rigurosa y mantener viva la esencia legendaria que envuelve a esta región?

Fui muy riguroso con el tema de límites y con las etnias, tratando el territorio con respeto y contribuyendo a un claro conocimiento, lo que muchos turistas hoy utilizan y les ordena históricamente y geográficamente el tema, sin perder el equilibrio de la naturaleza y de la verdad.

En Darwin: En la Patagonia, usted reconstruye el paso del joven Darwin por el sur austral. ¿Qué episodio o detalle de su travesía en el Beagle le pareció más revelador para entender cómo evolucionó su mirada científica durante aquellos años?

Darwin aparece entre 1832 y 1834 por la Patagonia, sus escritos junto a los de mi libro sobre la Patagonia me permitieron entender al personaje y lo que el veía cuando describía la geografía, la flora y fauna de la región.  Un hecho interesante sucedió cuando Darwin entro en las islas Falklands y partió a caballo con unos gauchos a revisar las pampas, Se encontró con vacas salvajes que habían sido introducidas un siglo antes por Bouganville y se habían reproducido formidablemente en manadas. Ahí Darwin junto a los gauchos faenaron una vaca y el hizo una descripción detallada del asado, su cocimiento y los más sabrosos detalles de ese lugar a sus veinticinco años. Sus descripciones de esas islas y de como sobrevivía la fauna, evolucionando en nuevas especies.

A lo largo de Darwin: En la Patagonia, usted muestra cómo el contexto histórico y cultural influyó en las observaciones de Darwin. ¿Hubo alguna fuente, carta o registro que transformara su propia interpretación sobre el origen de sus ideas científicas?

Lo que me impresiono durante su travesía, fue cuando el Beagle fue atacado frente a las costas de Buenos Aires por una nube de mariposas blancas que cubrió toda la embarcación. El aprovecho para estudiar estos insectos y ver como las mariposas estaban entrando en una transformación de sus patas, adaptándose en el mar a veinticinco millas de la costa. Creo que el sin darse cuenta en ese momento, entraba por primera vez al tema de la evolución, que más tarde lo hizo famoso.

En Darwin: En la Patagonia, usted combina historia, ciencia y relato de viaje. ¿Cómo encontró el equilibrio adecuado para mostrar al lector tanto la figura del joven Darwin como el territorio patagónico que influyó en su pensamiento?

Sus observaciones y múltiples recorridos por tierra, le permitieron analizar el comportamiento de la avestruz, del Condor y el puma, entre otros. Lo mejor era su calidad de narrador, claro y meticuloso en todos los detalles y descripciones, tanto del paisaje como de las costumbres de la gente y de los animales que iba presenciando.

Al trabajar en Magallanes. El origen de la Patagonia, ¿qué episodio del viaje le resultó más revelador para entender el verdadero alcance del desafío que enfrentaron Magallanes y su tripulación?

Creo que su estadía en la bahía de San Julián en las costas de Argentina, muy cerca del estrecho le permitiría más tarde llegar al Pacifico. Ahí en esa bahía tuvieron que soportar un motín bastante serio, que el supo controlar y castigar. Pero antes  del motín, le toco la aparición de un indígena alto que lo llamó Patagón, dándole el nombre a la Patagonia, como territorio donde viven los Patagones.

En su reconstrucción de la expedición dentro de Magallanes. El origen de la Patagonia, ¿cómo decidió mostrar el impacto real que tuvo el encuentro con la Patagonia en la travesía y en las decisiones de la tripulación?

El encuentro de la Patagonia fue siempre por el mar, desde el Brasil, Magallanes fue costeando con sus embarcaciones para encontrar un paso que le permitiera cruzar desde el Atlántico hacia el Pacifico para continuar su viaje a indonesia donde le esperaba la especería. Salvo por el episodio de la bahía de San Julián, Magallanes no tuvo otro contacto con la tierra. El no tenía conocimiento del territorio solo de la navegación y del encuentro del estrecho que más tarde se bautizó como Estrecho de Magallanes en su honor.

Al trabajar en Magallanes. El origen de la Patagonia, ¿qué episodio del viaje le resultó más revelador para entender el verdadero alcance del desafío que enfrentaron Magallanes y su tripulación?

Su permanente desafío por escapar de los barcos que le seguían tras una cacería ordenada por el reino de Portugal. Él viajaba por encargo del reino de España, habiendo navegado con los portugueses el atlántico hasta las islas Molucas en indonesia. Su nueva exploración consistía en descubrir una ruta para España por el oeste. Su tripulación principalmente compuesta por  nobles españoles, permanente trataba de apoderarse del control de la flota, haciéndole varios motines a bordo antes de llegar a la Patagonia en la bahía de San Julián, donde ocurrió el ultimo motín. Lo emocionante es la furia de los mares que le toco navegar para llegar hasta un estrecho y cruzar con tres de los cinco barcos hacia el mar Pacifico, que el bautizo por la tranquilidad de sus aguas.

En 2150 Apocalipsis, usted presenta un futuro marcado por el caos y la incertidumbre. ¿Qué lo inspiró a imaginar este escenario y qué quería transmitir con esa visión del mundo?

Es un ejercicio Orwelliano el que me inspiro a proyectarme al año 2150 y de intentar imaginarme una situación de apocalipsis. Todo comienza en San Sebastián y luego recorre el mundo. Me inspire en los temores actuales de guerras que estamos presenciando en todos los continentes e imagine que pasaría si ocurría una explosión nuclear.

Los protagonistas de 2150 Apocalipsis enfrentan pruebas extremas que ponen a prueba su valentía y perseverancia. ¿Hubo algún rasgo personal o experiencia propia que influyera en la construcción de estos héroes?

Siempre pensé que los protagonistas debían ser personas valientes y capaces de enfrentar situaciones de distopías tanto en la vida como en el amor. Así mis personajes son múltiples y están en diferentes situaciones y en escenas muy vivas.

A través de 2150 Apocalipsis, usted combina acción, misterio y un mensaje de esperanza. ¿Qué espera que el lector se lleve consigo después de acompañar a estos personajes en la búsqueda de los secretos del apocalipsis?

Que el lector aprecie la paz y la tranquilidad que le rodea, ya que el caos que se va proyectando en la novela, sin duda saca al lector de su zona de confort.

En Voltaire. El Dorado y la eterna juventud, usted presenta una mirada renovada sobre una de las figuras clave de la Ilustración. ¿Qué aspecto de la vida personal de Voltaire considera que sigue siendo menos comprendido por el público actual?

El público en general no conoce bien la vida de Voltaire, como él se hizo de la nada, con tanto sacrificio, logro tener una situación económica muy estable, tras una serie de aventuras en los negocios. Después de lograr esa consolidación, nacieron sus mejores escritos tanto para el teatro como para la filosofía universal.

A lo largo de Voltaire. El Dorado y la eterna juventud, usted explora tanto su pensamiento como los mitos que rodean su figura. ¿Hubo algún documento, carta o anécdota que le cambiara la visión que tenía de él antes de escribir el libro?

Indudablemente su libro Cándido el optimista y las Cartas de Inglaterra. Ahí se aprecian dos situaciones radicales del pensamiento de Voltaire. En Cándido se basa en cuentos de exploradores de la Amazonía y la Patagonia, llevando la leyenda de la época a una novela de mucha acción y filosofía. En el caso de las Cartas de Inglaterra, el intenta indicarle al reino de Francia, las buenas prácticas de los Ingleses en materia de Política, haciéndoles ver que debían enmendar su rumbo.

En Voltaire. El Dorado y la eterna juventud, usted muestra cómo sus ideas siguen resonando siglos después. ¿Qué cree que el lector contemporáneo puede encontrar en la vida y pensamiento de Voltaire que le ayude a reflexionar sobre el mundo actual?

Creo que sí, Voltaire nos enseña a ser pacientes, a analizar el comportamiento humano. El da directrices filosóficas que ayudan a los gobiernos y a la sociedad a ver la realidad y corregir efectos naturales que se dan como la alta concentración del poder que tenían los reyes en Europa. El creía que había que producir una división independiente de los poderes del estado, como religión, justicia y gobierno. Tema que Francia no logró cambiar a tiempo y debió enfrentar una sangrienta revolución. Situación que Inglaterra y los Estados Unidos pudieron evitar, al hacer los cambios estructurales y de un gobierno constitucional a tiempo. Dejando a la monarquía como un poder de imagen y cultura de la nación.

En su obra Piratas de la Reina, usted muestra cómo Isabel I transformó a piratas en corsarios legitimados por la Corona. ¿Qué le pareció más revelador sobre la relación real entre estos hombres y la monarquía inglesa del siglo XVI?

La necesidad de Inglaterra de engrosar sus escuálidas arcas, llevo a Isabel astutamente a crear una escuadra de nobles marinos, leales a la corona, para que se dedicaran a la piratería, casando galeones cargados de oro que se dirigían desde el Nuevo Mundo a España. La conquista de tierras en América ya era muy tarde para los Ingleses y por eso lograron crear esta situación de compartir los tesoros españoles entre el reino y los piratas, dándoles un título de Corsarios para que fueran respetados y se diferenciaran de los piratas comunes, los que solo obedecían a ellos mismos.

Al explorar en Piratas de la Reina las figuras de Drake, Raleigh y Cavendish —héroes en Inglaterra pero depredadores en el Nuevo Mundo—, ¿cómo decidió manejar ese contraste tan fuerte entre su reputación y sus acciones?

Mientras Inglaterra engrosaba sus arcas con los tesoros traídos por los corsarios al reino, fueron estos muy populares y considerados héroes en las cortes. Esa admiración les hacía parecer como parte de una armada oficial. Pero España y el resto del mundo los consideraba simplemente piratas comandados por la reina Isabel I, ya que su comportamiento durante un ataque era muy similar y decididamente sangriento, como el de los piratas comunes, los que actuaban como mercenarios. Su reputación en la batalla era de temerles, pues practicaban los abordajes con maestría propios de la piratería. Hicieron crecer sus flotas, su prestigio y riquezas personales como las de la economía del reinado Isabelino.

En Piratas de la Reina, usted retrata un periodo de violencia, poder y ambición imperial. ¿Qué reflexión cree que puede llevarse el lector actual sobre cómo se construyen los mitos nacionales a partir de personajes tan controvertidos?

No hay que olvidar de que España era muy fuerte con las fe Católica, mientras que  Inglaterra estaba forjada por protestantes. Así, el doble carácter de enemigos que se tenían ambos bandos, eran cruciales en los momentos de las batallas. Unos consideraban a los otros como ratas de la reina y los Ingleses a sus enemigos como conquistadores de un nuevo mundo que no les pertenecía.

Publicada originalmente en Publishnews

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