Mar Pastor Franco
EntrevistaPor Lorenzo Herrero ·

Voy dando pasitos, a medida que crece mi relato y me siento más libre

Mar Pastor Franco

Mar Pastor Franco es una autora española apasionada por la literatura en distintos géneros. Su sensibilidad y creatividad se reflejan en sus obras, donde combina enseñanzas profundas con historias que emocionan sin caer en el tópico y conectan con lectores de todas las edades.

Su primer cuento, ¿La luna tiene un lago, un lago tiene la luna?, invita a reflexionar sobre la importancia de la colaboración y cómo todos podemos aportar algo valioso al mundo. Además, Mar ha colaborado en Las 10 camelias románticas, una antología que celebra el amor en todas sus formas, explorando emociones intensas y experiencias que trascienden el tiempo y el espacio.

¿Qué te inspiró a escribir La luna tiene un lago, un lago tiene la luna?

Es un libro que escribí hace muchos años en mi adolescencia y no sé muy bien lo que me inspiró pero me encanta observar la luna, me encantan los lotos y me encanta crear imágenes que sean plásticas y bonitas y yo creo que ese universo me llevó a crear el cuento. Un cuento que transmite valores, sentimientos y emociones.

El mensaje central de tu cuento infantil es la importancia de la ayuda y la colaboración. ¿Cómo surgió esta idea?

Pues porque creo que en el día a día todos necesitamos confiar en los demás, apoyarnos en los demás e intentar hacernos la vida más fácil entre todos. En definitiva para mí es importante la colaboración y el poder ayudar a a otras personas en la medida de lo posible.

¿Cuál fue el mayor reto al escribir para un público infantil?

Bueno el reto al escribir para el público infantil es el mismo reto que cuando escribes para adultos. Sobre todo que tu relato llegue al público y que su lectura les transmita aquello que tu has querido transmitir. O sea tú escribes para ti y te parece bonito pero después tienes que ver si ese feedback, si tu idea llega a los lectores con la intensidad que tú has creado.

¿Qué esperas que los niños y niñas aprendan de tu historia?

Bueno más que aprender de mi historia yo lo que quiero es que la disfruten, que la quieran volver a leer o quieran que se la vuelvan a explicar. Después el aprendizaje que pueden hacer o no va a depender de cada uno, de sus vivencias y creencias. El cuento lo presentamos junto a Carme Miquel, la ilustradora en algunas escuelas, y es sorprendente como explicas una historia que habla de lotos, de mariposas y de la luna y ves que entran muy bien en la historia y lo que es mejor, de seguida te explican situaciones similares de su día a día, sobre cómo han ayudado a algunos compañero o como le han ayudado a ellos. Y eso es lo más lindo que le haga sentir, que les emocione y les haga recordar situaciones que ellos han vivido o puedan vivir. A partir de los 5-6 empiezan a entender muy bien el cuento y sobre todo, la metáfora que nos puede parecer difícil que la entiendan y en cambio captan la captan muy bien. Mejor que algunos adultos.

¿Tienes algún personaje favorito dentro del cuento y por qué?

Bueno para mí todos los personajes son favoritos porque todos aportan alguna cosa. Pero mi preferida es la luna. A ella le encanta estar bien linda y a la vez puede preocuparse por las mariposas. Es un personaje muy potente y capaz, desde su lejanía y majestuosidad, interesarse por la pequeñas mariposas. Por muy importante que seas tienes que estar cercano a la realidad de los demás.

Pasando a Las 10 camelias románticas, ¿cómo fue la experiencia de colaborar con otras autoras en esta antología?

Ahora cambiamos totalmente de registro y colaborar con las autoras de Las 10 camelias románticas ha sido una experiencia muy bonita. También ha sido todo un reto para mí, porque nunca había escrito un cuento tan romántico, y lo he conseguido y además con valoraciones positivas. Es curioso como con la misma idea base que nos propuso Angélica León, coordinadora del proyecto cada una le da su interpretación y lo hace de una manera diferente. Es cierto que todas somos muy diferentes pero nos complementamos muy bien. Y para mí, una parte muy importante de todo el proceso fue que como nos hemos hecho de lectoras beta entre nosotras nos hemos ayudado a mejorar los cuentos. Además en las presentaciones del libro nos hemos ido conociendo más y nos hemos divertido juntas y eso es muy importante.

Cada relato de la antología refleja distintas formas de amor. ¿Qué tipo de amor te resulta más inspirador a la hora de escribir?

Sí cada relato nos expresa o refleja distintas maneras de amar a mí a la hora de escribir me motivó recuperar un escrito de los primeros amores, los amores de la adolescencia que se dan en un momento fundamental en la construcción de la identidad, donde las primeras experiencias dejan una huella indeleble en el tiempo. Es un amor platónico en el sentido que trasciende el tiempo y las circunstancias, un amor que busca la belleza, la bondad y la verdad. Aquel amor que es capaz de sacar nuestra mejor versión.

La fecha del 7 de septiembre conecta todas las historias de la antología. ¿Qué te pareció este hilo conductor?

El hecho de que haya un hilo conductor nos da cohesión a los relatos, aunque cada uno mantiene su singularidad.  Y está muy bien que sea una fecha el denominador común, porque casi siempre tenemos una fecha que nos marcó: cuando empezamos a conocer a esa persona, cuando empezamos a tener relación, cuando nos fuimos a vivir juntos… Creo que es bonito e importante tener una fecha donde situar esos momentos.

¿Crees que el romance clásico y el contemporáneo pueden coexistir en una misma obra? ¿Cómo lo lograste en tu relato?

No sé muy bien qué contestar pero yo creo que en definitiva tienen en común que el amor es el centro del relato. En un romance clásico, hay más dificultades, más sufrimiento para conseguirlo. En el contemporáneo no hay tantas trabas, hay novedades como el uso de la redes sociales. En definitiva un amor más realista. Pero sigue habiendo traición, celos… como en mi relato. Además debo añadir que se trata de un relato que está en la categoría de «romantic spicy» con una escena un poquito picante.

¿Qué diferencias encuentras entre escribir para niños y escribir sobre romance adulto?

Las claves para escribir para niños o para adultos son muy diferentes; sobre todo hay que tener muy en cuenta el vocabulario que usas. En los cuentos no puede ser ni infantilizado, ni muy dificultoso. Hay que buscar una línea media. En el caso de mi cuento es un lenguaje cotidiano y conocido por ellos, con alguna palabra que descubrirán a través del contexto.

En el caso de los adultos es más complejo porque has de tener muy en cuenta al personaje, quién es, quién es, a qué se dedica, su entorno…

¿Hay algún mensaje común que crees que une tus dos obras?

Bueno no sé si hay un mensaje claro en mis obras, lo dirán los lectores. Pero sí que mis relatos aportan emociones, sentimientos y valores, creo que esa es la constante en mis libros. Y lo seguirá siendo en mis próximos libros, hablar desde la verdad desde un punto de vista intimista.

¿Cuál es tu proceso creativo: primero surge la idea, el mensaje, o los personajes?

Mi proceso creativo varía, hay veces que surge primero la idea y luego la vas revistiendo, a veces, sido el mensaje o los personajes. No siempre en mi proceso creativo parto de la misma base, a veces un sueño, a veces una experiencia… pueden ser muchas cosas. Lo que sí que me pasa es al escribir el manuscrito soy cautelosa, pienso en cómo lo verán los demás para que no incomode. Y al volver a leerlo y reescribirlo me doy permiso y me atrevo a traspasar algunas barreras que hay en mí.  Es una cosa que voy intentando superar, pero es así. Voy dando pasitos, a medida que crece mi relato y me siento más libre.

Como autora, ¿qué emociones esperas despertar en tus lectores?

Como autora con mi escritura quiero despertar «emociones» en mis lectores. ¿Cuáles? Cada lector dirá las que le ha despertado. Mi pretensión es que no deje indiferente, que te emocione, que te provoque sentimientos encontrados, que te guste o no… Pero que no sea una lectura que te deje indiferente, al contrario, que te haga entrar en la historia y vivirla en primera persona.

¿Qué consejos darías a quienes desean iniciarse en la escritura?

No tengo muchos consejos pero sí hay dos cosas que pienso que son importantes.

Yo soy una persona poco disciplinada, y me ayuda mucho tener una rutina a la hora de escribir, fijar un horario, mantener una pauta de trabajo a diario. Tener cada día un rato delante del ordenador me da resultado; algunos días sólo reviso, otros corrijo, otros investigo… pero estoy en «modo escritura». En este sentido me encanta citar a Camila Lackberg, que ante la pregunta que le hicieron en una presentación en Barcelona de que le diría a un escritor que está empezando a escribir. Ella respondió «culo en la silla culo en la silla y culo en la silla». Una imagen muy gráfica. A mi esta rutina me va bien aunque no siempre da los mismos resultados, a veces, escribes poco, pero estás pensando en tu obra, reflexionas, aunque sean días no tan productivo tu obra seguro que va avanzando de alguna manera.

Y la segunda cosa que creo que ya llevamos en el ADN los escritores, es «observar». En el día a día llegan muchas ideas: al escuchar una conversación en el autobús, al recordar un sueño que has tenido, una noticia que has leído en el diario… Cada día pasan tantas cosas que vale la pena estar atento a lo que sucede a tu alrededor, a las personajes que encuentras en el metro, en la calle… que te hacen imaginar mil historias y que nos pueden servir en nuestra relato colocándoles en el momento y el contexto adecuado. Por eso es importante observar con los cinco sentidos y sobre todo con el corazón.

Y los más importante escribir, escribir y escribir sin olvidar leer, leer y leer para conseguir un mejor escritor.

¿Qué proyectos futuros tienes en mente?

Estoy emocionada porque tengo varios proyectos en marcha. Actualmente la editorial está haciendo las últimas correcciones a mi novela, que espero que salga muy pronto. Será mi primera novela, un thriller, del que me siento muy orgullosa. ¡Qué os voy a decir! Una novela que como he ido diciendo espero que despierte sentimientos y emociones.

Después estoy colaborando en un libro comunitario en relación con la salud mental. He escrito un artículo que hablar sobre las creencias que tenemos los padres respecto a los hijos. Creencias tenemos todos, aunque a veces no seamos conscientes de las mismas. Como padres tenemos unas creencias que nos hacen actuar de una determinada como padres y ante nuestros hijos. Estas creencias nos condicionan a nosotros y a ellos indudablemente. Este proyecto tal vez saldrá hacia el verano. Y estoy contenta porque de alguna manera es un cierre de mi etapa profesional, resultado de mi experiencia durante estos años trabajando como logopeda, una etapa fundamental en mi vida tanto a nivel personal como profesionalmente.

Y por último, hay una editorial interesada en un cuento infantil que escribí hace tiempo y que ha ilustrado Carme Miquel, y esperamos que también vea la luz este 2026.

Y futuros proyectos que de momento están tomando forma en el papel son más cuentos infantiles porque me encantan, me encanta explicarlos, me encanta ver las caras de los niños, escuchar sus comentario siempre sinceros. Y también tengo un par de capítulos de una nueva novela negra pero con un aire y una ambientación muy diferente al que saldrá ahora.

Publicada originalmente en Publishnews

Más entrevistas

Ver todas →
El boletín

Una carta de los editores, cada viernes.